Conciertos inolvidables

Hay conciertos que permanecen en la memoria mucho después de que se apague la última luz del escenario.

Compartir música con grandes músicos es uno de los mayores privilegios de este oficio. Rodearse de personas capaces de escuchar, reaccionar, crear y llevar cada instante un poco más lejos transforma un concierto en algo irrepetible. Sobre el escenario, el verdadero talento no consiste solamente en tocar bien, sino en saber compartir, dejar espacio, sorprenderse y construir juntos.

Son esos momentos en los que una mirada basta, una frase musical encuentra respuesta y la música empieza a caminar por lugares que ninguno de nosotros había previsto.

He tenido la fortuna de vivir muchos de ellos. Este es uno de esos recuerdos.